COMUNICADO/STATEMENT: El FDPHC-SO rechaza Ley Sergei Magnitsky contra Venezuela

[English follows Spanish text]

COMUNICADO

El FDPHC-SO rechaza Ley Sergei Magnitsky y desconoce su contenido por violar el derecho internacional

El Frente para la Defensa de los Pueblos Hugo Chávez – Capítulo Suroeste de Canadá (FDPHC-SO) rechaza categóricamente las sanciones que el gobierno canadiense ha impuesto contra 19 ciudadanos venezolanos incluyendo al Presidente Nicolás Maduro y al Vicepresidente Tareck El Aissami. Las sanciones también incluyen a 30 ciudadanos rusos y tres Sudaneses del Sur.

La ley “Justicia para las víctimas de funcionarios extranjeros corruptos” fue aprobada en Canadá apenas el pasado 18 de octubre de este año; es también conocida como “Ley Sergei Magnitsky” en referencia a un abogado ruso que lamentablemente falleció en prisión en la ciudad de Moscú, y de lo cual hacen responsable al gobierno ruso. Con este instrumento “jurídico” Canadá pretende sancionar a los funcionarios allí señalados de manera injerencista y unilateralmente.

Este es otro atropello del continuo hostigamiento que ha ejercido el gobierno canadiense en contra de Venezuela con la finalidad de provocar un cambio de régimen. Esta persecución empezó en el seno de la OEA a comienzos de año; posteriormente, el pasado 22 de septiembre, sancionó a 40 funcionarios y ciudadanos venezolanos, y prosiguió con la reunión del Grupo de Lima en la ciudad de Toronto el pasado 26 de octubre.

El FDPHC-SO considera ilegítimos los señalamientos de corrupción y violación de Derechos Humanos a 19 ciudadanos venezolanos sin la más mínima prueba. Lo que nos indica una motivación totalmente política y contraria a las normas del derecho internacional.

El FDPHC-SO, como organización canadiense compuesta de miembros en su mayoría canadienses, objeta la imposición de una ley que restringe nuestros derechos de interactuar y negociar con cualquiera de los 19 venezolanos que allí se mencionan, a menos que el gobierno canadiense pueda demostrarnos la responsabilidad jurídica de esas personas frente a una Corte Internacional de Justicia.

El FDPHC-SO le pide categóricamente a la señora Chrystia Freeland, ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, que cese en su persecución y su intromisión en los asuntos internos de un país soberano. La corrupción es un delito para el cual el gobierno venezolano tiene leyes que lo castigan y sus cortes que la juzgan.

El FDPHC-SO considera que el gobierno canadiense debería de preocuparse más bien de investigar sus propios casos de corrupción financiera, fraudes, evasión de impuestos y evasión de sanciones internacionales cometidos por los individuos reconocidos en lo que se conoce como “Papeles de Panamá” en el 2015. Así mismo, debería de investigar los más de 3,000 canadienses implicados en casos similares descubiertos en días pasados en los “Papeles Paraíso”. Estos supuestos casos de corrupción sin duda han producido víctimas que demandan justicia en nuestro propio territorio.

Por ultimo, el FDPHC-SO hace un llamado a todas las personas amantes de la justicia en Canadá a unirse a nosotros en condenar y desconocer la Ley Sergei Magnitsky por ser injusta y por atentar contra nuestro derecho de libre asociación con cualquier persona fuera de Canadá.

Vancouver, 9 de noviembre 2017


STATEMENT

The FDPHC-SO rejects the Sergei Magnitsky Law and disavows its content for violating international law

The Hugo Chávez Peoples Defense Front – Southwest Chapter of Canada (FDPHC-SO) categorically rejects the sanctions that the Canadian government has imposed against 19 Venezuelan citizens including President Nicolás Maduro and Vice President Tareck El Aissami. The sanctions also include 30 Russian citizens and three South Sudanese individuals.

The law “Justice for victims of corrupt foreign officials” was approved in Canada just last October 18; It is also known as Sergei Magnitsky Law in reference to a Russian lawyer who unfortunately died in prison in the city of Moscow, and for which they make the Russian government responsible. With this “legal” instrument, Canada intends to sanction the officials named therein in an interventionist and unilateral manner.

This is another abuse of the continuous harassment that the Canadian government has exercised against Venezuela in order to provoke a regime change. This persecution began within the OAS at the beginning of the year; later, on September 22, it sanctioned 40 Venezuelan officials and citizens, and continued with the meeting of the Lima Group in the city of Toronto on October 26.

The FDPHC-SO considers illegitimate the accusations of corruption and violation of Human Rights issued to 19 Venezuelan citizens without the slightest proof. This reveals a total political motivation, which is contrary to the norms of international law.

The FDPHC-SO, as a Canadian organization composed of mostly Canadian members, objects to the imposition of a law that restricts our rights to interact and negotiate with any of the 19 Venezuelans mentioned there, unless the Canadian government can demonstrate the legal responsibility of these persons before an International Court of Justice.

The FDPHC-SO categorically asks Canada’s Foreign Minister, Ms. Chrystia Freeland, to cease the persecution and interference in the internal affairs of a sovereign country. Corruption is a crime for which the Venezuelan government has laws that punish it and courts that judge it.

The FDPHC-SO considers that the Canadian government should be more concerned with investigating its own cases of financial corruption, fraud, tax evasion and evasion of international sanctions committed by recognized individuals in what is known as Panama Papers in 2015. Likewise, it should investigate the more than 3,000 Canadians involved in similar cases discovered in recent days in the Paradise Papers. These alleged cases of corruption have undoubtedly produced victims who demand justice in our own territory.

Finally, the FDPHC-SO calls on all justice-loving people in Canada to join us in condemning and disavowing the Sergei Magnitsky Law for being unfair and for violating our right of free association with anyone outside of Canada.

Vancouver, November 9, 2017